lunes, octubre 10

Hace unos instantes

Sabes, a veces deberían darte toneladas de tardes aburridas, toneladas de trabajo, toneladas de malas citas, toneladas de aburrimiento, de malos postres, de malas conversaciones, de malos amigos, hasta de soledad. Y justo cuando aparece el momento, la cita, el chico, la magia que debería estar cargada para el instante casi desaparece por supersticiones, no es justo ni posible que pase tanto tiempo con la misma pregunta en la mente al punto de estropear hasta los instantes lindos.
Obvio exagero, pero quien me convence de que no, por ahora sera ir a la cama con la gran sensación del fracaso. Tal vez la siguiente noche dejemos a un lado el lado y la noche sea menos prejuicio.


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