Es verdad, e estado tratando de esconderme de mi misma, cuando llego a casa solo quiero recogerme el cabello y sentarme en la alfombra tratando de no pensar en lo desastroso que puede ser un paso en falso. Sin irme muy preocupada pero si con la incertidumbre, porque realmente me gusta donde estoy y se que el miedo es solo una barrera mental de donde hay que salir de la comodidad para darse la oportunidad de algo mejor. Pero quien puede saberlo, ni yo me imaginaba creando de la forma en que lo hago y aunque no es la gran cosa es un muy buen comienzo, y ese no es un consuelo.
Ahora solo quiero llegar a casa, tomar un baño muy caliente, no pensar, escuchar música, esquivar facebook y mentalizar el cobarde paso que me empujo a dar.
Aún sigo sufriendo de desespero solitario, el perturbador yo con yo. A veces cuando salgo voy buscando algo que nunca encuentro pero solo lo percibo cuando hay que recurrir a los audífonos para alejar de mis oídos los besos suaves que pasan cerca, o como salirme del beso y jugueteo melcochudo de una pareja en la que de repente termino en la mitad de ellos dos; porque justo cuando no quieres saber nada te enteras de todo.
Hoy ni siquiera estoy triste por mi, si no por Chuck, odio verlo mal, a veces Blair se lo merece pero este chico logra partirme el corazón. Y pasando de G.G. a la realidad, bueno, es ahí cuando vuelvo a los audífonos, porque aunque quieres empujarlo no soy lo suficientemente fuerte para que lea mis mensajes. A ver si aprendemos.
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